jueves, 29 de septiembre de 2016

La ciudad de los Pozos

Esa ciudad no estaba habitada por personas, como todas las demás ciudades del planeta. Esa ciudad estaba habitada por pozos. Pozos vivientes… pero pozos al fin.
Los pozos se diferenciaban entre si, no solo por el lugar en que estaban
excavados sino también por el brocal (la abertura que los conectaba con el exterior).
Había pozos pudientes y ostentosos con brocales de mármol y metales
preciosos; pozos humildes de ladrillo y madera y algunos otros mas pobres, con simples agujeros pelados que se abrían en la tierra. La comunicación entre los habitantes de la ciudad era brocal a brocal y las noticias cundían rápidamente, de punta a punta del poblado.
Un dia llego a la ciudad una "moda" que seguramente había nacido en algún pueblito humano. La nueva idea señalaba que todo ser viviente que se precie debería cuidar mucho mas lo interior que lo exterior. Lo importante no es lo superficial sino el contenido.
Así fue como los pozos empezaron a llenarse de cosas. Algunos se llenaron de joyas, monedas de oro y piedras preciosas. Otros mas prácticos, se llenaron de electrodomésticos y aparatos mecánicos. Algunos mas, optaron por el arte, y fueron llenándose de pinturas, pianos de cola y sofisticadas esculturas post-modernas. Finalmente los intelectuales se llenaron de libros, de manifiestos ideológicos y de revistas especializadas.
Paso el tiempo. La mayoría de los pozos se llenaron a tal punto que ya no
pudieron incorporar nada mas. Los pozos no eran todos iguales, así que, si bien algunos se conformaron, hubo algunos que pensaron que debían hacer algo para seguir metiendo cosas en su interior.
Uno de ellos fue el primero: en lugar de apretar el contenido, se le ocurrió aumentar su capacidad ensanchándose.
No paso mucho tiempo antes de que la idea fuera imitada. Todos los pozos gastaban gran parte de sus energías en ensancharse para poder hacer mas espacio en su interior. Un pozo, pequeño y alejado del centro de la ciudad, empezó a ver a sus camaradas ensanchándose desmedidamente. El pensó que si seguían hinchándose de tal manera, pronto se confundirían los bordes y cada uno perdería su identidad.
Quizás a partir de esta idea se le ocurrió que otra manera de aumentar su capacidad era crecer, pero no a lo ancho sino hacia lo profundo. Hacerse mas hondo en lugar de mas ancho. Pronto se dio cuenta que todo lo que tenia dentro de el le imposibilitaba la tarea de profundizar. Si quería ser mas profundo debía vaciarse de todo contenido.
Al principio tuvo miedo al vació, pero luego, cuando vio que no había otra posibilidad, lo hizo.
Vació de posesiones, el pozo empezó a volverse profundo, mientras los
demás se apoderaban de las cosas de las que el se había desecho.
Un dia, repentinamente el pozo que crecía hacia adentro tuvo una sorpresa: Adentro, muy adentro, y muy en le fondo encontró agua!!!.
Nunca antes otro pozo había encontrado agua.
El pozo supero la sorpresa y empezó a jugar con el agua del fondo,
humedeciendo las paredes las paredes, salpicando los bordes y por ultimo sacando agua hacia afuera.
La ciudad nunca había sido regada mas que por lluvia, que de hecho era
bastante escasa, así que la tierra alrededor del pozo, revitalizada por el
agua, empezó a despertar.
Las semillas de sus entrañas, brotaron en pasto, en tréboles, en flores y
en tronquitos endebles que se volvieron árboles después.
La vida exploto en colores alrededor del alejado pozo al que empezaron a llamar "El Vergel".
Todos se preguntaban como había conseguido el milagro.
– Ningún milagro – contestaba el Vergel – hay que buscar en el interior,
hacia lo profundo.
Muchos quisieron seguir el ejemplo del Vergel, pero desanidaron la idea
cuando se dieron cuenta que para ir mas profundo debían vaciarse.
Siguieron ensanchándose cada vez mas para llenarse de mas y mas cosas.
En la otra punta de la ciudad otro pozo, decidió correr también el riesgo
al vació.
Y también empezó a profundizar.
Y también llego al agua.
Y también salpico hacia fuera creando un segundo oasis verde en el pueblo.
– Que harás cuando se termine el agua? – le preguntaban.
– No se lo que pasara – contestaba – Pero, por ahora, cuanto mas agua
saco, mas agua hay.
Pasaron unos cuantos meses antes del gran descubrimiento.
Un dia, casi por casualidad los dos pozos se dieron cuenta de que el agua
que habían encontrado en el fondo de si mismos era la misma.
Que el mismo rió subterráneo que pasaba por uno inundaba la profundidad del otro.
Se dieron cuenta de que se abría para ellos una nueva vida.
No solo podían comunicarse, de brocal a brocal, superficialmente, como
todos los demás, sino que la búsqueda les había deparado un nuevo y secreto punto de contacto y comunicación mas profunda.

Autor: Jorge Bucay

jueves, 31 de diciembre de 2015

Ocuparse y no Preocuparse



Es una maravilla la sintaxis del idioma, ver como un prefijo le cambia el sentido completo a una palabra, basta con ver que ocuparse, significa estar haciendo algo, y preocuparse, es estar pensando en ese algo mucho antes de empezarlo, los seres humanos tendemos demasiado a preocuparnos acerca de las cosas, tratando de predecir que sucederá, y eso simplemente nos conlleva a no estar realmente ocupados, cuántos de nosotros, mientras estamos realizando alguna actividad no estamos pensando en cómo abordar la siguiente?, acaso no deberíamos simplemente estar ocupados realizando la tarea actual?, Nuestras preocupaciones vienen de tratar de vivir el futuro en el presente, lo que generalmente nos conduce a no vivir y experimentar con intensidad ninguno de los dos, ahora bien el futuro debe ocuparnos, pero solo a través de los actos que realizamos en el presente, es el presente el momento que estamos viviendo justo ahora.

Las preocupaciones generalmente no conducen a nada, solo nos guían hacia un espiral de mas preocupaciones, basadas generalmente en supuestos, los cuales no tienen ningún sustento valido, simplemente imaginemos la siguiente situación, Un hombre tiene un empleo que implica que deba estar viajando constantemente alrededor del mundo, pero constantemente mientras se encuentra en su país natal, está preocupado acerca del próximo viaje, pensando en que pasaría si el mecánico se olvida de revisar correctamente el avión, si llega al país de destino y lo secuestran, si no concreta el negocio, estos pensamientos realmente no le permitirán enfocarse en realizar la actividad para la cual fue contratado, y si lo hace es muy posible que no tenga sus cinco sentidos enfocados en ella.

Antes de preocuparse... ocúpese, no trate de predecir el futuro, recuerde que el futuro no está escrito, simplemente se construye a partir de todos y cada uno de sus actos presentes, la vida es realmente muy simple, ocúpese en pesar de manera positiva, en desarrollar sus actividades, en apreciar todos y cada uno de los momentos, saque unos minutos diariamente para pensar en lo mucho que tiene, enfóquese en los momentos felices, alegres, olvídese por completo de las situaciones negativas, déjelas de lado, libérese a diario del equipaje que no necesita y cárguese de positivismo, simplemente céntrese en ser feliz, todo lo demás vendrá por añadidura, de las cosas por sentadas, ocúpese en conseguirlas ahora, pero dé por hecho que ya las obtuvo, no se preocupe por cómo obtenerlas, simplemente delo por hecho, y así sucederá.

Las preocupaciones son una carga negativa que debe dejar de lado, aprenda de todas las situaciones que vive, siempre saque lo mejor de cada experiencia e incremente su conocimiento, incremente sus activos coleccionado todos los aspectos positivos de cada situación, aprenda, crea, tenga fe, todo sucede por alguna razón, piense en sí mismo como una fuente de energía positiva, que atrae mas día a día más cosas y situaciones positivas.
Cada vez que nos preocupamos por alguna situación, le estamos restando tiempo a nuestra ocupación, estamos restando tiempo a nuestras actividades del presente, considera este último como tu mayor activo, más que tu carro, vivienda ó el dinero que tengas en el banco, cada acto del presente es un aporte hacia el futuro, no te detengas a pensar en el "¿qué pasaría si?", simplemente actúa todas las condiciones siempre están dadas para continuar en el camino de la felicidad, considera las preocupaciones como baches en el camino, trata de evitarlas, sigue el camino que seguro llegaras a tu destino, de hecho visualiza que ya estás en tu destino, ya lo alcanzaste, ese mismo proceso lo aplicas cuando sales de viaje a un lugar, por ejemplo si deseas ir a la playa, ya sientes la brisa, ya puedes ver el mar y sentir la arena bajo tus pies y todo esto pasa apenas estas planificando tu viaje, nadie sienta a preocuparse por las congestiones, o por el que pasará, simplemente toman el camino hacia su destino.

Enfócate en tu ocupación, concéntrate en realizar tus actividades diarias, si tienes un problema visualiza que ya lo solucionaste, se creativo, piensa de una manera positiva constantemente, considérate a ti mismo como una batería que está constantemente siendo recargada, tu positivismo se encargará de hacer lo demás, aleja los pensamientos negativos de tu mente, pues ellos simplemente drenaran tu energía.

viernes, 23 de octubre de 2015

La importancia de definir metas desafiantes para la gestión y el crecimiento personal

Una de las claves fundamentales para la gestión y el crecimiento personal es la definición clara de metas. Cuando definimos nuestras metas, estamos dando un paso fundamental para avanzar en la vida, ya que nos permiten enfocar nuestra energía y concentrarnos en lo que realmente queremos. Sin embargo, es importante tener en cuenta que las metas no deben ser algo rígido e inflexible, sino que deben evolucionar con nosotros, de acuerdo a nuestras necesidades y deseos.

Para lograr nuestras metas, es fundamental que estemos dispuestos a superarnos a nosotros mismos. Esto implica salir de nuestra zona de confort, enfrentar nuestros miedos y limitaciones, y estar dispuestos a asumir riesgos. Al hacerlo, estamos fortaleciendo nuestra confianza en nosotros mismos y aprendiendo de nuestras experiencias, incluso de nuestros fracasos.

Es importante tener en cuenta que los sueños son la fuerza que nos impulsa a alcanzar nuestras metas. No debemos limitar nuestros sueños a lo meramente laboral, sino que debemos explorar todas las dimensiones de nuestra vida. Cuando nos enfocamos en nuestros sueños, encontramos la motivación necesaria para seguir adelante, incluso cuando las cosas se ponen difíciles.

Para lograr nuestras metas, es fundamental tener disciplina y compromiso. Esto implica estar dispuestos a hacer sacrificios y trabajar duro, incluso cuando no estamos motivados. Es importante tener en cuenta que el éxito es la suma de infinidad de fracasos, por lo que debemos estar dispuestos a aprender de nuestros errores y seguir adelante.

Es fácil caer en la tentación de ponerse metas "alcanzables", pero esto puede limitar nuestro potencial. En cambio, debemos poner metas desafiantes, que nos obliguen a salir de nuestra zona de confort y superarnos a nosotros mismos. Si estamos dispuestos a pagar el precio de la disciplina y el compromiso que requieren nuestras metas, podemos lograr cualquier cosa que nos propongamos.

En resumen, la gestión y el crecimiento personal requieren de metas claras, disciplina, compromiso y una actitud positiva ante los fracasos. Debemos estar dispuestos a superarnos a nosotros mismos, explorar todas las dimensiones de nuestra vida y nunca perder de vista nuestros sueños. Con una actitud perseverante y enfocada en el éxito, podemos alcanzar cualquier meta que nos propongamos.